Inti, el dios Sol, viendo el estado penoso de los hombres, envió a una pareja: Manco Cápac y Mama Ocllo. Les colocó un cetro de oro, y les ordenó construir un gran imperio. Ellos enseñarían a los hombres las reglas de la vida civilizada y a venerar su dios creador, el Sol. Pero antes, Ayar Manco y Mama Ocllo debían fundar una capital. Inti les confía un bastón de oro diciéndoles esto:Desde el gran lago, adonde llegarán, marchen hacia el norte. Cada vez que se detengan para comer o dormir, planten este bastón de oro en el suelo. Allí donde se hunda sin el menor esfuerzo, ustedes construirán Cuzco y dirigirán el Imperio del sol.La mañana siguiente, Ayar Manco y Mama Ocllo aparecieron entre las aguas del lago Titicaca. La riqueza de sus vestimentas y el brillo de sus joyas hicieron pronto comprender a los hombres que ellos eran dioses. Temerosos, los hombres los siguieron a escondidas.Ayar Manco y Mama Ocllo se pusieron en marcha hacia el norte. Los días pasaron sin que el bastón de oro se hundiera en el suelo. Una mañana, al llegar a un bello valle en el cerro Huanacauri, el bastón de oro se hundió dulcemente en el suelo. Manco Cápac y Mama Ocllo se establecieron allí. Era ahí que había que construir Cuzco, el "ombligo" del mundo, la capital del Imperio del Sol. Ambos ayudaron a mejorar el lugar; Manco Cápac enseño a los hombres a trabajar la tierra y a construir canales. A las mujeres, Mama Ocllo les enseñó a coser, cocinar y hacer telares."
domingo, 21 de junio de 2015
LEYENDA DE MANCO CAPÁC Y MAMA OCLLO
Inti, el dios Sol, viendo el estado penoso de los hombres, envió a una pareja: Manco Cápac y Mama Ocllo. Les colocó un cetro de oro, y les ordenó construir un gran imperio. Ellos enseñarían a los hombres las reglas de la vida civilizada y a venerar su dios creador, el Sol. Pero antes, Ayar Manco y Mama Ocllo debían fundar una capital. Inti les confía un bastón de oro diciéndoles esto:Desde el gran lago, adonde llegarán, marchen hacia el norte. Cada vez que se detengan para comer o dormir, planten este bastón de oro en el suelo. Allí donde se hunda sin el menor esfuerzo, ustedes construirán Cuzco y dirigirán el Imperio del sol.La mañana siguiente, Ayar Manco y Mama Ocllo aparecieron entre las aguas del lago Titicaca. La riqueza de sus vestimentas y el brillo de sus joyas hicieron pronto comprender a los hombres que ellos eran dioses. Temerosos, los hombres los siguieron a escondidas.Ayar Manco y Mama Ocllo se pusieron en marcha hacia el norte. Los días pasaron sin que el bastón de oro se hundiera en el suelo. Una mañana, al llegar a un bello valle en el cerro Huanacauri, el bastón de oro se hundió dulcemente en el suelo. Manco Cápac y Mama Ocllo se establecieron allí. Era ahí que había que construir Cuzco, el "ombligo" del mundo, la capital del Imperio del Sol. Ambos ayudaron a mejorar el lugar; Manco Cápac enseño a los hombres a trabajar la tierra y a construir canales. A las mujeres, Mama Ocllo les enseñó a coser, cocinar y hacer telares."
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